La pregunta más habitual cuando alguien quiere una web nueva es: ¿cuánto me va a costar? La respuesta honesta es que depende de tantas cosas que da risa intentar responderla en una frase. Aun así, voy a intentarlo.
Los rangos reales del mercado español
Hay tres mercados distintos coexistiendo bajo la etiqueta "diseño web", y no tienen casi nada en común.
| Tipo de proyecto | Rango orientativo | Para quién es |
|---|---|---|
| Web con plantilla + maquetación básica | 500 € – 1.500 € | Negocios locales con presencia básica |
| Web en WordPress personalizada | 1.500 € – 5.000 € | Empresas pequeñas y medianas |
| Web corporativa a medida | 4.000 € – 12.000 € | Empresas que compiten por clientes exigentes |
| Web compleja con funciones específicas | 10.000 € en adelante | E-commerce de volumen, plataformas SaaS |
Qué hace que una web cueste más o menos
1. El número de páginas y la complejidad de los contenidos
No es lo mismo una web de cinco páginas que una con veinte páginas de producto y un blog activo. Cada página adicional con diseño propio suma tiempo.
2. Si el diseño parte de cero o de una plantilla
Una plantilla bien configurada puede quedar bien, pero tiene limitaciones estructurales. Diseñar pensando primero en el negocio suele dar mejores resultados a medio plazo.
3. Las funciones que necesita la web
Un formulario de contacto es una cosa; un sistema de reservas con sincronización de calendario, otra muy distinta. Cada integración suma horas al presupuesto.
4. El diseñador o agencia que lo haga
El precio refleja en buena medida la experiencia, la garantía de resultado y el soporte posterior. Una web barata que hay que rehacer al año siguiente no es barata.
Antes de contratar a alguien: pídele que te enseñe tres webs recientes y que explique brevemente el proceso que siguió. Si no puede, eso ya dice algo.
Lo que yo hago y lo que suelo cobrar
Mis proyectos suelen moverse entre los 2.500€ y los 8.000€, dependiendo del alcance. Incluyo siempre el diseño, la maquetación, la documentación de uso y el soporte en las semanas posteriores a la entrega.