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Diseño web

5 errores de diseño web que tus clientes notan (aunque no te lo digan)

Los clientes rara vez te dicen por qué no te han contactado. Entran en tu web, miran un momento y se van. Después de años revisando webs antes de rediseñarlas, hay cinco problemas que aparecen constantemente. No son errores técnicos difíciles de detectar: son errores de criterio que se acumulan cuando la web la hace alguien que no piensa en el usuario final.

01

El titular no dice nada

Entra en muchas webs de servicios profesionales y el titular es algo como "Bienvenidos a [Nombre]". Eso no dice qué haces, para quién ni por qué debería quedarse alguien. Tienes entre cinco y ocho segundos para que decida si sigue leyendo.

02

Fotos genéricas de banco de imágenes

Las fotos de stock se notan. El cerebro es bueno reconociendo cuando las personas de una foto no tienen nada que ver con el negocio. Esa desconexión genera desconfianza, aunque nadie sepa explicar por qué.

03

Un menú de navegación que parece un índice enciclopédico

Menús con ocho o diez ítems dan la sensación de que la web está diseñada para satisfacer al que la encargó, no para guiar al que la visita. La navegación tiene que responder a lo que quiere encontrar alguien que llega por primera vez.

Regla práctica: si tu menú tiene más de cinco ítems en el primer nivel, probablemente está intentando hacer demasiadas cosas a la vez.

04

El botón de contacto no existe o está escondido

Webs donde para contactar hay que llegar al final de la página y rellenar un formulario de diez campos. Cada obstáculo entre el visitante y el contacto es una oportunidad para que se vaya.

05

La web habla de ti, no del cliente

Webs donde todos los textos giran en torno al "nosotros". El visitante no ha llegado ahí para conocer tu historia: ha llegado porque tiene un problema que resolver. Los mejores textos hablan primero del problema del cliente y después de cómo lo resuelves tú.

¿Cuántos de estos errores tiene tu web?

Si tienes dos o más, merece la pena hacer algo. No necesariamente un rediseño completo — a veces unos cambios bien dirigidos son suficientes — pero sí una revisión seria.